Acteal, releer la historia

Poco tiempo después del levantamiento armado zapatista en 1994, Chiapas lucía como un estado fragmentado por la violencia y la ingobernabilidad, los perredistas —los mismos que ahora se pelean por postular el candidato oficial más idóneo— no dudaban en gritar a los cuatro vientos que la crisis política colocaba al estado al borde de una “guerra civil”, y aunque estaban equivocados era innegable que existían condiciones críticas que hacían suponer que algo muy grave se gestaba en los intestinos del poder por la aplicación de políticas paramilitares equivocadas. La historia nos atropelló y cobró factura de los errores con la matanza de 45 indígenas en el Poblado Acteal, en Chenalhó el 22 de diciembre de 1997.

Esos fueron años oscuros, el Estado mexicano que permitió la militarización del territorio chiapaneco, alentó además a grupos civiles disfrazados de organizaciones sociales para que fomentaran el odio a la guerrilla del EZLN, a estos grupos se les otorgó dinero y canonjías a través de programas gubernamentales, en pocas palabras se creó un monstruo que sembró la violencia y favoreció el desplazamiento de miles de indígenas principalmente en la región Altos y Zona Norte. En un afán por detener la influencia zapatista se recurrió a la estrategia paramilitar, una que ya había demostrado ser un fracaso en Guatemala y El Salvador.

Chiapas era gobernado por el priísta Julio César Ruíz Ferro —uno de los personajes más incapaces de los que se tenga memoria—, el territorio completo entonces era una extensa planicie de feudos y tribus que se auto gobernaban a la vista de los miles de soldados que pertrechados apuntaban sus armas y esperaban la orden de fuego, algunos especialistas en conflictos, documentados con informes del Cisen, llegaron a enlistar a 17 grupos paramilitares que operaban en el territorio chiapaneco, todos, —por supuesto—, patrocinados por el PRI y permitidos por el gobierno.

Uno de esos grupos civiles señalados fue “Desarrollo Paz y Justicia” cuyo líder Samuel Sánchez Sánchez llegó a ser diputado local y a ostentar tal poder que le permitía prácticamente controlar la región norte. A Samuel, cuya principal característica era su odio casi irracional al obispo Samuel Ruiz García, para el 2005, la suerte se le terminó, el gobierno de entonces lo encarceló junto a otra de las cabezas visibles de su movimiento, así Samuel Sánchez y Marcos Albino, principales orquestadores del terror paramilitar en la zona norte se fueron a El Amate y con su encarcelamiento cerraron la página de los grupos paramilitares en Chiapas.

A once años de la masacre de Acteal, esperamos que nunca se repita un episodio igual, es cierto; el país y el estado viven otros tiempos pero nunca debemos olvidar que lo que permitió la proliferación de estos grupos fue precisamente la actitud complaciente de los gobiernos que a cambio de “control político” y por la aplicación de una política errónea permitieron y se volvieron cómplices del terror paramilitar.

Con la finalidad de exorcizar estos viejos fantasmas debemos ubicarnos en el tiempo y en el contexto actual, año electoral federal, crisis económica anunciada y por si fuera poco algunas señales de luces ámbar en territorio zapatista, a fuerza de leer y releer la historia hay que asumirla y aprender a evitar errores que nos hagan repetirla.

Comentarios: rriostrujillo@gmail.com

(Columna “Navegaciones” publicada en La Voz del Sureste)

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6 pensamientos en “Acteal, releer la historia”

    1. No es dificil, el autor de la fotografía con la que he ilustrado el artículo es Pedro Valtierra, gracias a esa foto se ganó el premio Rey Juan Carlos en España.. Más datos de la foto fue tomado a unos días de la masacre de Acteal en Polhó un poblado cercano a Ácteal, fue publicado en blanco y negro en el diario la Jornada.. Ojalá e sirva el dato, lo demás lo encuentras en google.. la foto si recuerdo bien se llama: “Pequeñas, diminutas, con esas manos, los detuvieron” o algo así..

  1. MMMmmm la foto a la que se hace enfasis es de un compañero, es originario del Estado de Hidalgo, el cual no fue a a hacer una masacre a Chiapas tan solo cumpliamos con una orden y esa era instalar un puesto de control en ese lugar pero la gente nos comenzo a a agredir; algunos datos que los periodistas cuentan son erroneos,y el compañero que los sotiene para que no caiga el se encuentra desempeañando labores de seguridad en la Policia Federal…….buena foto Felicidades

  2. Bueno, tal vez el soldado de la foto es alguien que conoces estimado Marcos, pero fue tomado por Pedro Valtierra que es uno de los mejores fotógrafos mexicanos contemporáneos, y por lo que dices, si te das cuenta no importa tanto la situación de la foto en sí, de hecho el gesto del soldado resistiendo el embate de las mujeres es un gesto precisamente de resistencia y no de agresión, queda claro en la foto que las agresoras son las indígenas, lo malo es el contexto en el que se desarrolla la foto.

    A unos días de la masacre de 45 indígenas (Nunca nadie ha dicho que fueron soldados los agresores, se plantea la teoría de los grupos paramilitares), el contexto es brutal, aclaro que los efectivos militares como fue tu caso, sólo cumplen órdenes, la estrategia militar estuvo mucho más arriba y no involucró a soldados efectivos que no fueran de élite o inteligencia militar.

    En lo personal respeto mucho el trabajo del ejército pero igual es comprensible la actitud de los indígenas que se sentían acosados por la presencia militar, esta como muchas otras estampas eran la cotidianeidad en el Chiapas postzapatista.

    Saludos Marcos y me da mucho gusto que cuentes la visión de ustedes los soldados a los que por suerte o desgracia les tocó estar en ese punto de la historia.

  3. Gracias compañero en la foto se puede apreciar que principalmente son niños los que estaban al frente de esta agresion,las personas adultas no se veian por ningun lado tal vez por el miedo a ser asesinados por grupos paramilitares, pero la poblacion se mostro muy temerosa y hostil haia nosotros,en cuanto a lo de efectivos militares de elite todo soldado esta entrenado y adiestrado todos somos de elite cada quien en su ramo, por cierto eh tenido la ocasion de estar en chiapas en algunas ocasiones mas,en un lugar llamado Chenalo,Rancho Nuevo, Las Margaritas, El Paso y creeme la gente a cambiado mucho,su forma de pensar, algunas costumbres tu crees que esto sea a raiz del conflicto que se vivio en ese lugar?

  4. Así es, por naturaleza nuestros hermanos indígenas son un poco desconfiados y apocados hacía los extraños, y luego del levantamiento armado en 1994, el ejército irrumpio en sus poblados y aldeas, esto obligó a cambiar sus costumbres, se organizaron y algunas comunidades se dejaron guiar por líderes tendenciosos principalmente del PRI, esto concluyó con un idvisionismo que luego generó enfrentamientos y odio entre hermanos.
    La masacre de Acteal sólo fue el evento más trágico, en realidad ocurrieron muchísimas cosas muy graves en la zona norte y otras regiones indígenas en Chiapas.
    Ahora mi estimado Marcos todo es historia y el haber estado involucrado en la historia, desde la trinchera que te tocó, es muy enriquecedor.

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